El mercado de vehículos certificados en subastas ha evolucionado notablemente en México, impulsado por la digitalización, la transparencia y una mayor conciencia ambiental. Las proyecciones son optimistas, con un aumento en la demanda de vehículos híbridos y eléctricos, y un acceso más inclusivo a opciones de financiamiento que beneficiarán a compradores y vendedores.